En el segmento Activa Evolución en Cadena de Noticias, los licenciados en nutrición Florencia Silva (MP 670) y Braian Rolandi (MP 615) abordaron el consumo cotidiano de bebidas azucaradas, jugos industriales y energizantes, un tema frecuente en las consultas nutricionales tanto en adultos como en niños.
Durante el espacio, Silva explicó que estas bebidas “aportan energía rápida, muchas calorías y una alta cantidad de azúcar”, y aclaró que no generan saciedad ni cumplen una función adecuada de hidratación. “Podemos consumir grandes cantidades y no sentirnos llenos, además de que no reemplazan al agua”, señaló.
Rolandi indicó que el consumo habitual de este tipo de productos puede incidir en distintos problemas de salud. “Si se consumen todos los días, pueden favorecer el desarrollo de diabetes tipo 2, caries, sobrepeso, obesidad, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y hígado graso”, afirmó, y agregó que en el caso de los energizantes también se observan cuadros de ansiedad.

Los profesionales remarcaron que muchas personas controlan la alimentación sólida pero no consideran las bebidas. “Se presta atención a lo que hay en el plato, pero se deja de lado lo que se toma, y ahí se concentra una gran cantidad de azúcar”, sostuvo Silva. También aclararon que el consumo depende del contexto, ya que:
No es lo mismo una persona sedentaria que un deportista con mayores requerimientos energéticos”.
En relación con los jugos, señalaron diferencias entre la fruta entera y el jugo exprimido. “Un jugo puede llevar cuatro o cinco naranjas, lo que equivale a varias cucharaditas de azúcar, mientras que con una fruta entera se logra mayor saciedad”, explicó Rolandi. En casos puntuales, recomendaron diluir el jugo con agua y evitar el agregado de azúcar.

Otro punto abordado fue el consumo de gaseosas light o sin calorías. “No aportan calorías, pero siguen siendo ultraprocesados y contienen aditivos y conservantes, por lo que no es recomendable tomarlas todos los días”, advirtió Silva. También señalaron que los jugos concentrados “tienen niveles de azúcar similares a las gaseosas”.
Finalmente, destacaron la importancia de leer las etiquetas y conocer el concepto de azúcares libres. “Los ingredientes se listan de mayor a menor, si el azúcar aparece primero, es el principal componente”, explicó Rolandi. Ambos coincidieron en que “el agua debe ser la bebida principal” y que el objetivo es “elegir con mayor conciencia para prevenir problemas de salud, especialmente en la infancia”.




