En Cadena de Noticias, el fundador de la ONG Hablemos de Bullying y referente de Argentinos por la Educación, Pablo Mainer, analizó el escenario educativo que se proyecta hacia el año 2030 y sostuvo que la caída en la matrícula escolar debe ser abordada desde una mirada estratégica. En ese sentido, planteó que el desafío no debe pensarse en términos de ajuste, sino como una oportunidad para reorganizar el sistema educativo y mejorar el uso de los recursos disponibles.
El análisis se dio a partir de un informe elaborado por Argentinos por la Educación, que proyecta una disminución sostenida de alumnos en el nivel primario durante los próximos años. Según el estudio, a nivel nacional se prevé una caída del 27% en la matrícula hacia 2030, mientras que en Misiones la reducción sería menor, cercana al 20%, lo que ubica a la provincia entre las menos afectadas por esta tendencia.
Mainer explicó que esta disminución está vinculada principalmente a la baja natalidad y aclaró que no se trata de un fenómeno asociado al abandono escolar.
Es importante entender que nacen menos chicos, y eso impacta directamente en el sistema educativo”, señaló, al tiempo que remarcó la necesidad de anticiparse a los cambios.
En ese marco, advirtió que mantener la actual organización escolar sin modificaciones puede generar dificultades. “Lo peor que podemos hacer es seguir igual, como si nada fuera a cambiar”, afirmó, y agregó que la proyección obliga a repensar la estructura de las escuelas, la distribución de los docentes y el uso del tiempo pedagógico.
Entre las alternativas mencionadas, el referente educativo propuso avanzar en modelos como la pareja pedagógica. “Con menos alumnos, se puede pensar en dos docentes frente al aula, combinando experiencia y nuevas miradas”, explicó, y destacó que se trata de una estrategia aplicada en otros países con resultados positivos.
También planteó la posibilidad de fortalecer sistemas de tutorías y acompañamiento personalizado.
Los docentes que no estén frente al aula pueden cumplir un rol clave apoyando a los chicos que más lo necesitan”.
Otro de los puntos señalados fue la reorganización del tiempo de trabajo docente. “Hoy vemos docentes con todas sus horas frente al aula y muy poco tiempo para planificar o capacitarse”, señaló Mainer, y consideró que el nuevo escenario puede facilitar una mejor distribución de esas tareas.
Finalmente, remarcó que una menor cantidad de alumnos por docente no garantiza por sí sola una mejora en la calidad educativa, pero insistió en que el contexto abre una oportunidad. “Esto nos obliga a repensar la escuela y a tomar decisiones que pueden fortalecer el sistema educativo si se hacen a tiempo”, concluyó.




