El presbítero Marcos José Szyskowski estuvo en el programa Cadena de Noticias que se emite por la señal C6Digital donde hizo referencia al trabajo que se lleva adelante en el Hogar «El Buen Pastor» que atiende a adultos mayores, ubicado en la localidad de Santo Pipó. «Se busca que sea una casa, no una prolongación de la casa porque eso nunca a va ser, sino un hogar, donde sigan los más normal posible», comentó.

Refirió que el año pasado junto a un equipo de trabajo se hicieron cargo de la adminstración del lugar. En el piso, el sacerdote estuvo acompañado por un colaborador, Ulises Morel, quien dijo que comparte la iniciativa «por las energías pujante del padre Marcos, además de la vocación y el deseo de servicio que tiene, no solamente él sino todos los voluntarios». «Uno no se puede quedar con los brazos cruzados», afirmó.

Según sostuvo, manejar un Hogar es todo un aprendizaje a diario. «Uno siempre se puede encontrar con condiciones iniciales con los que puede o no estar de acuerdo pero hay que escuchar todas campanas que se pueden escuchar en el camino», expresó.
En tanto, el presbítero consignó que en el Hogar cuentan con los servicios de Alan y Heno Pigerl, médicos de la localidad.
«Desde marzo del año pasado comenzamos pero desde hace rato queríamos hacernos cargo del Hogar, sumar, hacer aportes, sumar un nuevo aire, para que la gente que está ahí se siente lo más en casa posible», puntualizó.
Junto a un nuevo equipo se puso en orden las cuestiones legales, recibieron la visita de Gerontología de la Provincia. El Hogar no estaba registrado y presentaba irregularidad en el orden institucional.
En estos momentos cuenta con 12 residentes, tres hombres y nueve mujeres. «Apretados entran 18 pero la idea no es llenar de abuelos, hay que hacer muchos arreglos porque la edificación es muy antigua», observó.

En el lugar trabajan siete en horarios rotativos, una cocinera y seis voluntarios.
Acerca de proyectos para mejorar el predio, Szyskowski señaló que necesitan un profesional que planifique, haga relevamiento de las condiciones del lugar y recomendar las obras a realizar.
Luego el presbítero destacó el acompañamiento de la comunidad de Santo Pipó a la obra que realiza el Hogar, que está abierto a quienes quieran hacer algunos aportes en bien de los residentes.

En cuanto a la dieta que tienen los adultos mayores, contó que alternan «comida saludable» con «comida que a ellos les gusta, como el locro, el reviro, porotos».
Szyskowski recordó Gerontología, cuando estuvo el año pasado, comprometió la asistencia de Arquitectura de la Provincia para hacer un relevamiento. «Pero hasta ahora no fueron», observó.
El presbitero dijo, además, está también el ofrecimiento del Hogar para los estudiantes de Arquitectura de las Universidad que quieran hacer un proyecto para el lugar.

A su turno, el colaborador Ulises hizo hincapié en solicitar a la comunidad en general para que puedan acercarse a colaborar, ya sean estudiantes, académicos, profesionales de la Salud, de Psicología como a vecinos en general.
El Hogar cuenta con el servicio de peluquería, educación física y también van los catequistas, alumnos «y todo eso le da mucha más vida».

Posteriormente mencionó el costo que le representa el mantenimiento del espacio. Reciben la comida por parte del Municipio de Santo Pipó. También colabora la Municipalidad de General Urquiza. Agregó que el aporte de los abuelos y de sus familiares los que sostienen el funcionamiento. «Tenemos dos residentes que no tienen familiares ni ingresos tampoco, pero no los podemos echar. No es una cuestión lucrativa, sino que tiene un fin social y humano, más que nada», remarcó.




