La Legislatura de Misiones volvió a convertirse en escenario del debate por la crisis yerbatera, luego de que diputados provinciales mantuvieran una reunión para analizar la situación del sector sin la participación del bloque de La Libertad Avanza (LLA). La reunión, impulsada por el presidente del cuerpo, Sebastián Macías, tuvo como eje central el impacto de la desregulación dispuesta por el Gobierno nacional y sus consecuencias directas sobre los pequeños productores y las cooperativas. En un contexto marcado por la caída del precio de la hoja verde y el creciente malestar en las chacras, el encuentro apuntó a construir una respuesta política e institucional frente a un conflicto que amenaza con derivar en paro de cosecha y protestas en las rutas.
El presidente de la Legislatura, Sebastián Macías, reconoció en diálogo radial que la problemática es profunda y que no existe una solución inmediata. No obstante, defendió el rol del Parlamento como un ámbito de acompañamiento y articulación. “No es la solución definitiva, pero sí parte de un proceso”, afirmó, al referirse al trabajo legislativo para contener una crisis que lleva años y que se agravó tras la desregulación del sector.
La ausencia de los diputados libertarios generó una fuerte controversia política. Desde La Libertad Avanza sostuvieron que no habían sido invitados al encuentro, aunque Macías negó esa versión y aseguró públicamente que el bloque fue convocado en tiempo y forma, remarcando que existen registros y documentación que así lo prueban. Para el titular de la Cámara, el planteo libertario desvió el eje del debate y significó “faltarle el respeto” a la gravedad de la situación que atraviesan hoy los productores yerbateros.
Durante el intercambio radial quedó claro que el sector yerbatero no reclama gestos simbólicos, sino medidas concretas y urgentes. Entre los pedidos más reiterados se encuentran acciones que eviten que en marzo se paralice la cosecha. “Para muchos productores, levantar o no la cosecha es la diferencia entre comer o no comer”, se advirtió al aire.
Macías admitió que la situación ya es crítica y que el DNU nacional de 2023, que avanzó sobre el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), profundizó el conflicto. En ese marco, confirmó que desde la Legislatura se buscará reactivar herramientas legales.
La discusión también dejó al descubierto fuertes cuestionamientos a la conducción del INYM, señalado por decisiones que contrastan con la crisis del sector. Se mencionó el envío de funcionarios a ferias internacionales mientras se reduce personal y los productores quedan sin respaldo. “El productor no se siente acompañado”, fue una de las frases que sintetizó el clima de malestar.
Otro de los puntos centrales fue la pérdida de protagonismo de la yerba misionera frente a grandes jugadores correntinos, que hoy concentran ventas y presionan los precios a la baja en un escenario de sobreproducción. Con más oferta que demanda, el panorama anticipa una caída aún mayor del valor de la materia prima si no se toman medidas estructurales.
Por ahora, lo concreto es que tras el faltazo del bloque libertario, el resto del arco legislativo comenzó a mover piezas frente a una crisis que amenaza con profundizarse y dejar a miles de familias rurales al límite.




