Días atrás, la imagen de un buque descargando más de 5000 vehículos en un puerto argentino expuso la dimensión que comenzó a adquirir el desembarco de las automotrices chinas en el país. La operación, una de las de mayor volumen registradas en este tipo de envíos, reflejó un fenómeno que excede los lanzamientos puntuales y responde a una estrategia de expansión sostenida, con foco en volumen y presencia comercial en la Argentina.
El mercado automotor local atraviesa una etapa de reconfiguración en la oferta de vehículos 0 KM. En los últimos meses, la presencia de marcas de origen chino dejó de ser marginal para convertirse en una variable dentro de la decisión de compra. La ampliación del portafolio disponible, el ingreso de nuevas marcas y el crecimiento de los vehículos importados modificaron la composición del mercado, con impacto en segmentos como SUV, pickups y modelos electrificados.
Este cambio se produjo en un contexto de mayor disponibilidad de unidades importadas y de un esquema regulatorio que facilitó el ingreso de vehículos híbridos y eléctricos. En paralelo, el consumidor comenzó a encontrarse con una oferta más diversificada, con precios que en muchos casos se ubican en una franja intermedia del mercado y con niveles de equipamiento y tecnología que hasta hace algunos años estaban concentrados en segmentos superiores.
Los vehículos de origen chino avanzaron desde una base reducida. Hacia fines de 2025, pasaron a representar más del 5% del mercado de livianos, luego de haber tenido una participación mínima a comienzos del año. Ese crecimiento no se expresó de manera uniforme. Según el relevamiento realizado para este artículo, actualmente operan alrededor de 24 marcas de origen chino con presencia comercial activa en la Argentina, ya sea a través de importadores locales o mediante filiales directas. La cifra surge de la suma de marcas consolidadas y de aquellas que se incorporaron o relanzaron durante 2024 y 2025.
Una oferta más amplia y segmentada
La expansión de las marcas chinas se dio junto con una diversificación de segmentos. La oferta incluye SUV compactos y medianos, pickups, utilitarios y una cantidad creciente de vehículos híbridos y eléctricos. En términos de precios, la mayoría de estas propuestas se ubica entre los USD 18.000 y los USD 40.000, con excepciones por encima de ese rango en productos orientados a usos específicos, como el off-road.
El esquema de importación resulta un factor central para explicar este posicionamiento. Varias marcas utilizan el cupo anual de vehículos electrificados que permite ingresar unidades sin abonar el arancel extrazona del 35%. Sin embargo, el beneficio está condicionado por la cantidad de unidades disponibles y no siempre se refleja de manera directa en el precio final. A los valores de origen se suman costos logísticos, impuestos, márgenes comerciales y decisiones de posicionamiento.
En ese marco, la propuesta de las automotrices chinas se apoya en la relación entre precio, equipamiento y tecnología. Sistemas de asistencia a la conducción, conectividad y opciones de electrificación aparecen como componentes presentes en segmentos donde la oferta previa era más acotada.
Dentro de este escenario, JAC Motors consolidó su operación en la Argentina a partir de una estrategia gradual, basada en volumen, red comercial y diversificación de segmentos. La marca inició formalmente su actividad en el país en 2018, con vehículos de pasajeros y comerciales, y una red oficial con cobertura nacional.
“La marca desembarcó en Argentina en septiembre de 2018 con una gama inicial de productos de pasajero y comercial, y hoy contamos con más de 25 puntos integrales de atención entre showroom y posventa”, explicó Daniel Argento, gerente general de JAC Motors Argentina.
Actualmente, la oferta de JAC abarca SUV compactos y medianos, pickups, utilitarios y modelos electrificados. Los precios se ubican dentro de una franja que va desde valores por debajo de los USD 20.000 hasta cifras cercanas a los USD 40.000, según el tipo de vehículo y la tecnología de propulsión.
“Estamos ampliando nuestra presencia nacional y buscando mayor capilaridad. El objetivo es llegar a los 30 puntos de venta a fines de 2026, con nuevas aperturas tanto en el interior como en la provincia de Buenos Aires”, detalló Argento. En 2025, la marca registró 792 patentamientos, lo que implicó un crecimiento del 540% respecto del año anterior. “Hoy somos la segunda marca de origen chino en el segmento de SUV a combustión y esperamos destacarnos también en los segmentos de nueva energía, tanto eléctrica como híbrida”, afirmó.
Sobre la recepción del público, Argento señaló: “Gran parte del crecimiento se explica por derrumbar mitos y prejuicios sobre los autos chinos. La confianza se fue construyendo a partir del producto, la garantía y la cercanía con el consumidor”. Y agregó: “Hoy ofrecemos una gama que cubre distintas etapas y estilos de vida, con propuestas a combustión, híbridas enchufables y 100% eléctricas”.
Otro enfoque es el que desarrolla la marca BYD, que inició su operación en la Argentina en 2025 como filial directa de la casa matriz. A diferencia de la mayoría de las marcas chinas presentes en el país, la compañía no opera a través de un importador local y concentra su propuesta en vehículos electrificados. Y es la compañía que hizo la importación con buque propio de más de 5000 automóviles que llegaron al puerto de Zarate, en la provincia de Buenos Aires.
“La llegada de BYD a la Argentina forma parte de una estrategia regional, con foco en acompañar la transición hacia la movilidad eléctrica y las energías limpias”, señaló Bernardo Fernández Paz, director de Ventas de BYD Argentina. “Nuestro objetivo es contribuir a la transición energética del país con soluciones adaptadas al mercado local”.
El portafolio local incluye vehículos 100% eléctricos y un SUV híbrido enchufable, con precios que se ubican aproximadamente entre los USD 23.000 y los USD 37.000. Ese posicionamiento amplió la oferta eléctrica en segmentos con presencia limitada hasta el momento.
Desde el inicio, la compañía puso el foco en la construcción de una red propia. “Entendimos desde el primer día que la posventa iba a ser un pilar de la operación. Por eso apostamos a concesionarios oficiales y talleres exclusivos de la marca, con técnicos certificados y procesos alineados a estándares globales”, explicó Fernández Paz.
“El impacto fue inmediato. En apenas tres meses de operación logramos posicionarnos como la marca número uno en ventas de vehículos 100% eléctricos en Argentina durante 2025”, afirmó. Ese desempeño se dio en un contexto de crecimiento del segmento, con una expansión interanual cercana al 130%.
Entre los diferenciales, BYD destaca su modelo de integración vertical. “Desarrollamos internamente componentes clave como baterías, motores y sistemas electrónicos, lo que permite ofrecer eficiencia, autonomía y seguridad”, indicó Fernández Paz. A eso se suman garantías extendidas y una estructura de posventa específica para vehículos de nuevas energías.
Más marcas y modelos
Otro actor en el avance de las marcas chinas es el Grupo Antelo, uno de los holdings con presencia en la cadena de valor automotriz en la Argentina. El grupo fue pionero en la importación de marcas chinas y hoy concentra varias de las propuestas con mayor volumen.
“En 2018 comenzamos a importar los SUV de GWM y desde entonces ampliamos el portafolio con nuevas marcas y tecnologías”, explicó Alejandro Nicolini, gerente general del Grupo Antelo Argentina. Actualmente, el grupo comercializa marcas de GWM, Changan y JMEV, además de Mitsubishi.
La oferta cubre SUV, pickups y vehículos electrificados, con precios que van desde valores cercanos a los USD 18.000 en modelos eléctricos urbanos hasta cifras que superan los USD 50.000 en SUV orientados al uso off-road. “Competimos en casi todos los segmentos del mercado, con una propuesta basada en volumen y diversidad”, señaló Nicolini.
En términos de red, el grupo opera más de 30 concesionarios para las marcas de GWM y alrededor de 16 puntos de venta y posventa para Changan y JMEV. “La expansión se analiza en función de la demanda”, aclaró.
Durante 2025, las marcas de GWM patentaron más de 2.700 unidades, con crecimientos interanuales superiores al 600%. “La recepción del consumidor fue positiva desde el inicio, y el crecimiento de las ventas entre 2024 y 2025 refleja ese proceso”, afirmó Nicolini.
Sobre los desafíos, sostuvo: “En un contexto de ingreso de nuevas marcas chinas, el diferencial pasa por el respaldo, la disponibilidad de repuestos y la continuidad de la operación”. Y agregó: “También vemos una oportunidad en el avance de la movilidad sustentable”.
Entre las marcas activas se encuentra Jetour, creada en 2018 y presente en la Argentina desde fines de 2020. La importación está a cargo de Famly, empresa del Grupo Cavicchioli, y la comercialización se realiza a través de concesionarios independientes.
“Jetour se lanzó en Argentina a fines de 2020 y hoy contamos con una red que cubre el país, tanto para la venta de unidades como para repuestos”, explicó Rafael Ballón Espinoza, gerente de Marketing de Jetour.
La marca concentra su oferta en el segmento SUV, con modelos que van del segmento B al D, incluyendo versiones con tracción integral y alternativas electrificadas. En precios, se posiciona dentro de una franja intermedia del mercado. Actualmente, Jetour cuenta con 14 concesionarios y proyecta alcanzar 28 hacia mediados de 2026. “En posventa, hoy tenemos 26 servicios activos y el objetivo es cerrar 2026 con más de 30 puntos”, detalló Ballón Espinoza.
Sobre el comportamiento del mercado, indicó que el inicio de 2026 mostró un volumen acotado, con expectativas de crecimiento. “La llegada del T1 híbrido generó una demanda anticipada y ya se encuentra prácticamente pre-vendido”, afirmó.
En relación con la percepción del consumidor, Ballón Espinoza señaló: “Los vehículos chinos vienen ganando presencia de manera sostenida desde hace más de una década”. Y concluyó: “Hoy el desafío pasa por el trabajo de cada importador y el desarrollo de su red”.
En ese contexto, la presencia de automotrices de origen chino en el mercado argentino se expresa en un aumento de marcas operativas, mayor disponibilidad de unidades importadas y una oferta que abarca distintos segmentos y tecnologías. El crecimiento en patentamientos, la expansión de las redes de venta y posventa y la incorporación de vehículos híbridos y eléctricos configuran un escenario de competencia más amplio dentro del mercado 0 km. (TN)




