La falta de mantenimiento y la paralización de obras convirtieron a gran parte de la red vial del país en una trampa mortal, de acuerdo a un informe que hizo público la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA), en el que señala que entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales se encuentran en estado regular o malo, lo que afecta la seguridad de los viajeros y la logística productiva. La señal de alerta está en consonancia con un reclamo habitual de los gobernadores a la Casa Rosada, cada vez que un mandatario se reúne con algún funcionario de peso.
La problemática excede los límites provinciales, por lo que en el sur argentino se constituyó el «Foro Regional Corredor Ruta Nacional 151 – Región Vaca Muerta Norte», del que participan funcionarios provinciales y municipales, representantes sindicales, cámaras empresariales, sectores productivos y vecinos de La Pampa, Neuquén y Río Negro que están afectados por el deficiente estado de la traza.
El documento del FEPEVINA, que preside como secretario general el dirigente Julio Aralde, titulado «Desmantelamiento institucional y Emergencia Vial», denuncia que el abandono del mantenimiento preventivo disparó la siniestralidad, por lo que las víctimas fatales aumentaron un 14% interanual, al alcanzar las 4.369 muertes.
«El deterioro progresivo de la infraestructura vial se produce fundamentalmente ante la falta de ejecución de obras de construcción, reconstrucción, mitigación, conservación y mantenimiento de las rutas en sus calzadas principales, banquinas, márgenes laterales, zonas libres de obstáculos o zonas despejadas, cunetas de desagüe, señalizaciones horizontal y vertical, iluminación, puentes, entre otros componentes, siendo de esta manera acumulativo y progresivo hasta alcanzar la falla o deformación parcial y total», detalló el trabajo, actualizado al 31 de diciembre último.
El informe denunció también que la gestión del presidente Javier Milei subejecutó la mitad del presupuesto en 2024 y 2025, lo que provocó el deterioro de las rutas, la caída de la velocidad media de circulación, el aumento de los costos logísticos para las empresas que transportan bienes y el aumento de la siniestralidad vial. En el capítulo «Evaluación de Estado de los Pavimentos» se explicó el denominado «Índice de Estado» (IE), que es un indicador que involucra a todas las variables de deformación de un pavimento: rugosidad, ahuellamiento, fisuración, desprendimientos y rotura de bordes.
Este IE se mide de 0 a 10 y proporciona una idea general del estado de la calzada y de la calidad de su superficie de rodadura: de 0 a 5 supone un mal estado, de 5 a 7 uno regular y de 7 a 10 uno bueno. «De acuerdo a nuestras proyecciones, el IE estaría arrojando que entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales se encuentran en estado regular a malo. La parcialidad de la información oficial atentó a que las mediciones se hayan realizado en menos del 50% de la Red Vial Nacional», remarcó el documento.
El detalle del estado de las principales rutas del país según el relevamiento
- La «ruleta rusa» de la Región Centro y Sur.
Ruta Nacional 33 (Buenos Aires – Santa Fe): Es calificada como uno de los casos más críticos, donde transitar es «jugar a la ruleta rusa». Conecta los puertos de Bahía Blanca y Rosario, pero presenta fallas estructurales donde la base del asfalto ha cedido. Los parches actuales duran menos de seis meses por el tránsito pesado de la cosecha.
Ruta Nacional 151 (Río Negro – La Pampa): Vital para Vaca Muerta, su estado es de «abandono total» con baches tipo «cráter» que obligan a circular por la banquina. El diagnóstico técnico indica que el bacheo ya no sirve y requiere una reconstrucción total para soportar los equipos petroleros.
Ruta Nacional 35 y Corredores Patagónicos: Se reportan tramos con superficie totalmente desgranada y pérdida de áridos.
- El Litoral y los Pasos Fronterizos: colapso logístico
La situación en el noreste es alarmante, afectando el comercio internacional con Brasil y Uruguay.
Ruta Nacional 121 (Corrientes): Conecta con el Puente Santo Tomé-São Borja. Sufre una «falla estructural completa» con ahuellamiento severo; no admite más bacheo, necesita reconstrucción total.
Ruta Nacional 119 (Corrientes): Es un «punto rojo» de seguridad vial, especialmente cerca de Curuzú Cuatiá, debido a la mezcla de camiones y turistas en una calzada con «piel de cocodrilo» y bordes rotos.
Ruta Nacional 120 (Corrientes): Une Ituzaingó y Virasoro. El tránsito de industrias forestales destruyó la calzada, dejándola con tramos intransitables.
Ruta Nacional A015 y 136 (Entre Ríos): Son los accesos a los puentes de Salto Grande y Fray Bentos. Presentan descalce de banquinas y agotamiento estructural, pese a ser corredores turísticos y de exportación claves.
Ruta Nacional 1V11 (Santa Fe): Atraviesa la zona portuaria con un deterioro crónico que el bacheo recurrente no logra solucionar.
- Buenos Aires: obras paralizadas y «peaje hacia la muerte»
En la provincia con mayor caudal de tránsito, la parálisis de las obras de transformación en autopista agravó los riesgos.
Ruta Nacional 5: Denominada por los usuarios como el «peaje hacia la muerte» debido al aumento de tarifas sin mejoras. La obra de la variante Suipacha avanza a ritmo lento o nulo, generando congestión y accidentes en un tramo con capacidad insuficiente.
Ruta Nacional 3: Las obras están paralizadas, especialmente en el tramo San Miguel del Monte – Gorchs. Es el acceso de la producción cerealera al puerto de Bahía Blanca y registra alta siniestralidad por choques frontales.
Ruta Nacional 7: Aunque hay tramos de autopista, la variante Chacabuco está paralizada desde 2025, obligando al tránsito a cruzar zonas urbanas o desvíos peligrosos. Se reportan baches profundos en colectoras y falta de iluminación.
- El Noroeste: obras abandonadas
Ruta Nacional 34 (Jujuy – Salta): Clasificada de «Alto Riesgo». Las obras financiadas por el Banco Mundial para convertirla en autovía quedaron inconclusas tras el abandono de las contratistas y el vencimiento del préstamo. Presenta ahuellamiento profundo por el transporte de caña de azúcar y logística internacional.
Reclamo desde el sur
La falta de obras y mantenimiento de la red vial, que va por su segundo año, acercó a distintos actores y que tienen el mismo reclamo, por lo que en el sur se constituyó en diciembre último el «Foro Regional Corredor Ruta Nacional 151 – Vaca Muerta Norte», que involucra a las provincias de Río Negro, Neuquén y La Pampa. El primer encuentro fue en el pampeano municipio de 25 de Mayo, que preside el intendente Leonel Monsalve, el 19 de diciembre.
El foro tuvo una importante convocatoria, al contar con la participación de autoridades y representantes de La Pampa (como el ministro de Obras Públicas Alfredo Intronati), Río Negro y Neuquén, intendentes y concejales de municipios del corredor, cámaras empresariales, sectores productivos, organizaciones de la sociedad civil, vecinos y familias afectadas por el estado de la RN 151, señalaron desde la organización.
El resultado del encuentro, que se extendió durante casi cuatro horas, se resumió en acuerdos de temáticas a los que los participantes arribaron. De acuerdo a un documento que se redactó, se indicó que «el primero es el deterioro crítico y estructural del corredor, incluida la calzada y las banquinas, situación que compromete la seguridad vial, la conectividad regional, la actividad productiva y la vida de las comunidades del corredor. El segundo punto tiene que ver con la «insuficiencia del mantenimiento actual debido a que las tareas de bacheo y mantenimiento parcial resultan insuficientes, siendo necesaria una intervención integral y estructural, orientada a la reconstrucción del corredor vial».
El tercer punto consensuado tiene que ver con la responsabilidad del Gobierno. «Se concluye que la solución requiere una respuesta urgente del Estado Nacional, a través de los organismos competentes, en particular la Dirección Nacional de Vialidad, con presencia efectiva en el territorio». La cuarta aseveración es el carácter interprovincial del reclamo: «El reclamo debe asumirse como regional e interprovincial, involucrando de manera articulada a La Pampa, Río Negro y Neuquén, así como a sus municipios y legisladores».
Las líneas de acción acordadas fueron la elevación de pedido formal conjunto a los organismos nacionales, pedir la conformación de una mesa de diálogo con autoridades nacionales, promover la constitución de una comisión permanente interprovincial de seguimiento y que en breve haya un próximo Foro Interprovincial. El último punto de coincidencia fue que, agotadas las vías administrativas, se evaluará la adopción de acciones judiciales si no hay respuestas. (ambito.com)




