Este jueves, tres historias de rescate y recuperación tuvieron un final esperanzador. Un ñandú, un tucán y un carpincho, animales silvestres que fueron víctimas del mascotismo, regresaron a la naturaleza luego de completar su proceso de rehabilitación en el Parque Ecológico El Puma del Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables.
El ñandú había sido criado como mascota. Si bien ingresó en buen estado de salud, necesitó un trabajo cuidadoso de readaptación ambiental y de manejo, orientado a recuperar comportamientos propios de su especie y prepararlo para una vida en libertad. Más que una recuperación médica, fue un camino de reencuentro con su identidad silvestre

El carpincho, rescatado en la localidad de Candelaria, llegó desde un entorno doméstico: vivía en un patio, con collar colocado, y presentaba parásitos y otras afecciones.
Recibió atención veterinaria, acompañamiento nutricional y un proceso de adaptación ambiental que permitió una evolución favorable hasta alcanzar las condiciones necesarias para su liberación.






La actividad contó con la participación del ministro de Ecología, Martín Recamán; el subsecretario de Ecología, Facundo Ringa; y personal del Parque Ecológico El Puma, y simboliza el compromiso de la provincia con la protección de la fauna silvestre.

Cada regreso a la libertad recuerda una verdad fundamental: los animales silvestres no son mascotas. Su lugar está en la naturaleza, donde cumplen un rol esencial para el equilibrio de los ecosistemas.







