Este viernes 16 de enero se cumplen 16 años de la Tragedia del Paraná, ocurrida en 2010 durante el tradicional cruce a nado entre la costa paraguaya y la ciudad de Posadas. En aquella jornada, ocho personas perdieron la vida mientras participaban de la competencia, un hecho que marcó un antes y un después para la natación en aguas abiertas en la provincia y en el país.
Las víctimas fueron Mauro Bacigalupi, Víctor Sessa, Fernando Solé Mases, Eugenio Raúl Seró, Sebastián Ruzecki, Nicolás Levequi, Manuel Leiva y Luis Saide. El evento, que contaba con una extensa trayectoria deportiva, fue suspendido de manera definitiva tras lo ocurrido y dio lugar a cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad y la organización de este tipo de pruebas.
A partir del hecho, se inició un proceso judicial que concluyó en 2014 con la condena de Jorge Lezcano, quien se desempeñaba como responsable de Prefectura Naval Argentina en Posadas, y de Hugo Alfonso, presidente de la Asociación Mercosur de Aguas Abiertas, entidad organizadora de la competencia en la que ocurrió la tragedia.
En el marco de este nuevo aniversario, familiares de las víctimas volvieron a expresar su testimonio. Franco Bacigalupi, actual director de Seguridad Acuática, señaló: “Cada 16 de enero es un día muy difícil. Son dolores que no cierran, es como una cicatriz: la ves, te acordás del dolor, pero la seguís teniendo”.
El funcionario también se refirió a los cambios que se produjeron en materia de prevención y control. “En la parte de seguridad cambiaron muchas cosas. Hoy tenemos competencias de natación con organización y seguridad a primer nivel”, afirmó, y agregó: “Pagamos un precio muy caro para que ese cambio ocurra”.
En ese contexto, Posadas volvió a incorporar competencias de natación en aguas abiertas bajo una modalidad distinta al histórico cruce del río Paraná. Para 2026 está prevista la segunda edición de la prueba entre Costa Sur y El Brete, con recorridos definidos y protocolos de seguridad específicos. “No es un cruce del río, pero demuestra que se pueden hacer las cosas bien”, indicó Bacigalupi.
Finalmente, el aniversario vuelve a instalar la reflexión sobre la planificación de actividades deportivas en el río. “Nada es 100% seguro, pero la intención es que el deporte no muera y que el río se pueda disfrutar de la manera correcta”, sostuvo el director de Seguridad Acuática. A 16 años del hecho, la fecha convoca a la memoria colectiva y al compromiso de evitar que un episodio similar vuelva a repetirse.




