Un ensayo académico del PosDr. Darío Ezequiel Díaz analiza la reciente decisión del gobierno de Misiones de reducir al 1% el Impuesto sobre los Ingresos Brutos (IIBB) para la venta mayorista de combustibles destinados a estaciones de servicio independientes, conocidas como “bandera blanca”. La medida forma parte de un paquete de intervenciones fiscales implementadas durante el primer cuatrimestre del año, con el objetivo de aliviar la presión tributaria sobre distintos sectores económicos. La decisión también responde a la situación particular de Misiones como provincia de frontera, donde los consumidores pueden abastecerse en Paraguay o Brasil si los precios locales resultan más altos. Según el mismo, la política busca reducir la fuga de consumo y mantener la liquidez dentro del mercado provincial.
En su análisis, Díaz explica que la iniciativa busca “corregir una distorsión tributaria que penalizaba a las estaciones independientes frente a las redes integradas de grandes petroleras”. La medida apunta a equiparar las condiciones de competencia en la provincia y garantizar la cobertura territorial de expendios de combustibles, asegurando que los consumidores locales tengan acceso a estaciones cercanas.
El Impuesto sobre los Ingresos Brutos se aplica de manera acumulativa sobre cada etapa de la comercialización, generando un efecto de doble imposición que impactaba especialmente a las estaciones de bandera blanca. Antes de la reducción, el gravamen mayorista era del 4,5%, mientras que las estaciones integradas de las grandes petroleras pagaban alícuotas reducidas por su encuadramiento industrial, lo que generaba un diferencial de carga tributaria que afectaba la competitividad de los expendios independientes.
Con la reforma, la alícuota mayorista baja al 1%, lo que representa una disminución aproximada de 3,35% en el costo de adquisición para las estaciones independientes. “La reducción permite liberar capital de trabajo que puede destinarse a mejorar márgenes, inversiones o precios al consumidor”, indicó Díaz. La medida está enfocada únicamente en la etapa mayorista, sin modificar la tributación en la venta minorista.
El gobierno provincial también destacó que la medida busca disminuir la compra de combustible en localidades fronterizas, donde los precios en Paraguay y Brasil son más bajos. Según el ensayo de Díaz:
Cada diferencial de precios con el exterior genera flujos de consumo transfronterizo, y la reducción del IIBB retrasa la frontera de indiferencia hacia el territorio argentino”
El impacto económico esperado alcanza distintos sectores productivos de Misiones. El combustible constituye un insumo clave para el transporte de productos como yerba mate, té, madera y otros productos forestales.
La reducción del costo mayorista del combustible puede traducirse en menores costos logísticos y mayor competitividad de estas cadenas productivas frente a otras provincias o mercados externos.
Desde la perspectiva fiscal, la provincia mantiene la capacidad de ajustar su política tributaria frente a distorsiones de alcance nacional. Según Díaz, “la medida demuestra la capacidad de las provincias de usar sus potestades tributarias para compensar distorsiones macroeconómicas y proteger la actividad local”. La efectividad final dependerá de la velocidad con que la reducción se traslade a los precios y de las decisiones estratégicas de los operadores del mercado.




